Black Jails

Inteligencia Jurídica y Gobernanza

11 Mar Black Jails

  “Prisiones negras”. Es un sistema no oficial de instalaciones de confinamiento sin licencia utilizados por oficiales locales principalmente para detener activistas que buscan desagravio. Locke defendía en el siglo XVII, poco antes del siglo de la razón y de las luces, el principio de la razonabilidad de la ley, así como el Estado de Derecho. Las “Black Jails” son lo opuesto a los principios mencionados: se arresta, o simplemente “desaparecen” aquellos individuos incómodos que tienen el valor, o la inconsciencia, de hablar sobre derechos humanos en medio de una sociedad imbuida en el trajín, en el hábito de no hacerse preguntas comprometedoras, de no buscarse problemas innecesarios. No se puede apelar a un juicio previo, ni la familia puede realizar averiguación alguna, puesto que, si se cuestiona a la autoridad competente, la respuesta será algo parecido a “en razón de Seguridad Nacional, se encuentra en paradero desconocido”. Pero saber cuáles son los criterios de “Seguridad Nacional” es precisamente la raíz de la cuestión.

    La Convención Internacional para la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, Art. 2, define como “desaparición forzada” el arresto, la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación de libertad que sean obra de agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o del ocultamiento de la suerte o el paradero de la persona desaparecida, sustrayéndola a la protección de la ley.

   El Consejo de Derechos Humanos ha sostenido que una desaparición puede comenzar con una detención ilegal o inicialmente legal. La enmienda introducida en 2013 sobre la Ley de Enjuiciamiento Criminal, hizo cristalizar el artículo 73, intentando normativizar esta realidad con la creación de la llamada “Vigilancia Residencial en Localización Designada” (Residential Surveillance at a Designated Place).

La Vigilancia Residencial en Localización Designada según la Ley de Enjuiciamiento Criminal China

    En investigaciones que puedan estar relacionadas con crímenes que “pongan en peligro la seguridad estatal”, “terrorismo”, o “serios crímenes de corrupción” la vigilancia residencial no tendrá lugar en la casa del sujeto (LEC Art. 73), sino en una localización secreta. La familia es informada de que tal persona está siendo detenida (requisito de la LEC, Art. 73), pero no necesariamente de su paradero. El sospechoso tiene derecho a un abogado (ver LEC, Art. 73, aplicando el Art. 33). Pero como la “vigilancia residencial en localización designada” presupone a un detractor grave, el requisito de tener un abogado en 48 horas (LEC, Art. 37) se suspende por esos posibles cargos. Por el contrario, toda reunión debe ser aprobada por la policía (LEC, Art. 37). Encaja con las normas que el sospechoso debe seguir: solo con el permiso de la agencia de seguridad pública podrá reunirse o verse con otra persona. (LEC, Art.75(2)). Para poner bajo arresto de este tipo a alguien la policía solo requiere de la aprobación del jefe de seguridad pública por encima del nivel comarcal. Si está pendiente la investigación, estará permitida tal detención hasta seis meses. (LEC, Art. 77).

   Las enmiendas relacionadas son recientes, prueba de estos intentos de legalizar las “prisiones negras”: Enmiendas al Código de la Abogacía (2007), al Código Penal (2015), a la Ley de Enjuiciamiento Criminal (2012), y a la Ley Seguridad Nacional (2015).

   En julio de 2015, 280 abogados defensores de los derechos humanos y activistas legales fueron detenidos o simplemente desaparecieron, probando que no protegían debidamente, sino que daban poder de regularizar y normalizar la acción policial contra los disidentes. Según algunas estimaciones, China detiene entre 5.000 y 26.000 prisioneros anualmente por razones políticas, incluyendo activistas de derechos, familiares de activistas Uighur, activistas laborales, cristianos y monjes budistas, entre otros.

Algunos nombres

   Sui Muqing (隋牧青), Xie Yang (谢阳), el activista Gou Hongguo (勾洪国), el artista Ai Weiwei’s (艾未未), los abogados Liu Shihui (刘士辉) y Tang Jingling (唐荆陵), el escritor disidente Ye Du (野渡), el activista pro-democracia He Depu (何德普), el fundador de una firma de abogados Zhou Shifeng, la asistente legal Zhao Wei, el abogado cristiano y defensor de los derechos humanos Jiang Tianyong y muchos otros sufren o sufrieron las reservas a la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Mientras, el Gobierno promete con el Plan para los Derechos Humanos Nacionales (2016-2020) “regularizar” estos arrestos aún más.

4. Granadaos

Presunto fragmento de una carta encontrada en un paquete de juguetes de Halloween en Estados Unidos

 

 

 

 

 

 

¿Por qué mantener estas prisiones? 

   Por economía, como se puede uno imaginar. Los detenidos “trabajan para reeducarse”, fabricando numerosos productos que son ilegales de comercializar en EE.UU., por ejemplo, ya que es una práctica semejante a la del trabajo forzado. La propia Ley Estatutaria de la República Popular China declara como ilegales las exportaciones a terceros países de este tipo de artículos. Aun así, resulta difícil distinguirlos y separarlos de las importaciones autorizadas. Las “prisiones negras” son controladas por empresas de seguridad ilegales públicas, es decir, por emprendedores, particulares, que reciben una comisión del gobierno local.

    Por otra parte, con el objetivo de facilitar a la población civil hacer reclamaciones, China estableció un “Bureau de Cartas y Llamadas” (信访局 xinfangju). Estas quejas son investigadas y separadas cuidadosamente: algunas reciben respuesta; las que afectan a la Seguridad Nacional (perturbadoras, alteradoras, ilegales) son descartadas y controladas. Dirigidas al Comité Central del PCC, los informes suelen ser relativos a la corrupción de los altos cargos. Debido a la burocracia y a la falta de coordinación entre los distintos niveles de administración, resulta un proceso lento e ineficaz. A ello se le añade que muchas de las peticiones pueden ser objeto de castigo: la reeducación por medio del trabajo. Efectivamente, uno de las fines de creación de las “Black Jails” fue interceptar las ilegales.

¿Qué ocurre ahí dentro?

   El gobierno chino guarda como clasificada (secreto de Estado) la mayor parte de la información relacionada con el sistema de prisiones, incluyendo su tamaño y detalles de sus operaciones. No obstante, numerosas personas que han regresado de esa experiencia cuentan sus horrores: más horas de las estipuladas por la ley, golpes y azotes por incumplimiento de cuotas… Un documental sobre la Instalación Masanjia se divulgó por Internet. Quedó prohibido en China. Su director, Du Bin, chino, desapareció.

María Granados Machimbarrena

Investigadora del Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada



Las ideas contenidas en los textos Rada son de responsabilidad de sus autores, sin que reflejen, necesariamente, el pensamiento del Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada. El Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada no tiene una posición institucional en los asuntos políticos. Este documento se hace público entendiendo que cualquier uso que se haga de él, tanto su autor como el Instituto serán citados debidamente, según la Referencia expresada al comienzo del documento.



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