El perfil energético de la RPC y su dilema de oferta-demanda

Energía, Recursos y Cambio Climático
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17 May El perfil energético de la RPC y su dilema de oferta-demanda

Si nos referimos a la seguridad como un pilar de la continuidad del Estado y el bienestar de los ciudadanos, entonces la seguridad nacional es mejor entendida como una condición de paz, estabilidad, y orden constitucional. Mientras que la Constitución de España subraya el establecimiento de la justicia, la libertad y la seguridad para garantizar la convivencia democrática y la consolidación de un Estado de Derecho, la Constitución de 1982 de la República Popular de China (RPC) refleja el nuevo desarrollo de la democracia socialista y por consecuencia, concentra sus esfuerzos en la modernización socialista.

Desde una perspectiva energética, este cambio hace un sistema económico orientado hacia los mercados, pone creciente importancia en el desarrollo económico y los mecanismos de los mercados para determinar la política de la seguridad energética. Si la energía fortalece las fuerzas militares y la economía, entonces la podemos considerar una unidad básica de desarrollo económico. Además, podemos definir la seguridad energética como la seguridad del suministro. Por lo tanto, su suministro es de la máxima preocupación para la seguridad de la RPC y por consecuencia, su estabilidad, continuidad, y bienestar.

El paradigma en cual la RPC enfoca su seguridad energética se interpreta relativo a su perfil energético actual y la naturaleza de su dilema de oferta y demanda.

La RPC es ambos: el mayor consumidor (se consume el 119.53 quadrillion Btu) y productor (se produce el 91.973 quadrillion Btu) de la total energía primaria. Dada la correlación entre el incremento del PIB y la demanda de energía, Asia constituye la zona principal de la demanda y el consumo energético. En la cual, India y China cuentan por más que la mitad de la energía mundial demandada. Y en consonancia con la industria peso y el modelo de creciente a toda costa del gobierno, la RPC tiene un papel fundamental por ser el principal líder mundial en los dos factores contribuyentes: la producción industrial y la población. (1,373,541,278 personas).

La RPC es el país que más electricidad consume en el mundo (5.523 trillón kWh), y produce (5,388.172 trillón kilowatt hours), que se puede generar dada su capacidad instalada (1,505 billón kWh). El sector industrial, que es responsable para más de la mitad de la demanda mundial de energía, se consume un 40.7% del PIB de la RPC (con una tasa de producción de 6.1%) y casi 70-75% de su electricidad. La generación neta de electricidad se compone un 6% de su combinación energética, el 67.3% del cual derivan de los combustibles fósiles en lugar del gas, el poder nuclear, y los renovables. Como el líder mundial en las emisiones de CO2, la reducción de su contaminación se requiere una reducción en el uso del carbón para la producción de electricidad.

Además, la RPC es la mayor productora (4,270,260 mil shorts toneladas) y consumidora mundial del carbón primario (725773 miles de toneladas de petróleo equivalentes a ktoe), que compone un 69% de su combinación energética. Aunque el carbón ha sido una unidad básica del desarrollo económico de la RPC durante los últimos treinta años, su relativa importancia seguirá disminuyendo (del 6%/año al 3%/año entre 2012 y 2040) a favor de otras energías como las renovables, el gas natural, y la nuclear. Dos de los factores que contribuyen a esta tregua son en primer lugar las regulaciones medioambientales y en segundo lugar el cambio de orientación de la economía hacia industrias relacionadas con los servicios. Las amenazas a la eficiencia energética, dentro de la política de la seguridad energética, suscitan la necesidad de reducir la intensidad energética de la economía. La RPC se refiere a su baja tasa de explotación de gran capacidad como los recursos hidroeléctricos y la dependencia de los combustibles de carbón.

Desde el año 1993, la RPC se ha convertido en una importadora neta de petróleo, lo que le ha llevado a la reorganización del sector de gas y petróleo. Este sector está dominado en la actualidad por las compañías nacionales de petróleo integrados verticalmente (NOC’s): La Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) y la China Petroleum and Chemical Corp (Sinopec). Desde 2014, la RPC es una de las mayores productoras y consumidoras de petróleo con 4722 millones de barriles de petróleo y una tasa de consumo de11,553 Mb/d, que es casi 2.5 el doble su producción. Esta por detrás de Estados Unidos (15124 Mb/d) seguida por Arabia Saudita (11948 Mb/d) y Rusia (11035 Mb/d) ocupando la cuarta posición como productora.

El desequilibrio entre la consumición y la producción en el perfil energético de los tres sectores, la electricidad, el carbón y el petróleo; dan a conocer las dimensiones de la crisis de seguridad. La dependencia de importaciones, la estrategia energética, el autoabastecimiento de energía orientada hacia el suministro y el desarrollo y la conservación de recursos son algunas de las dimensiones que abarca dicha crisis. Consecuentemente, los factores que restringen el acceso e incrementan los precios exageradamente ponen en peligro la seguridad energética de la RPC. La importancia de esta deconstrucción es dual. Por un lado, se expone como la seguridad energética está moldeando las preocupaciones diplomáticas y estratégicas del gobierno chino y, por otro lado, el impacto que tiene la creciente dependencia de las importaciones en los mercados mundiales energéticos.

La RPC se enfrenta a un dilema del suministro y de la demanda. Como productora mundial, depende de la demanda de sus consumidores. Sin embargo, como consumidora, debe desarrollar diversas estrategias para minimizar el riesgo que tiene su creciente dependencia de Crudo Importado en el crecimiento económico y la estabilidad doméstica. Por ejemplo, la necesidad de aliviar una dependencia de las Estrechas de Malaca (un 80% de sus flujos de energía pasan por allí) por la diversificación de sus rutas del suministro de petróleo y gas en el Mar del Sur de China. En ambos casos, la naturaleza de la seguridad energética se enfoca en las fuentes de energía y se caracteriza por su riesgo, su incertidumbre y su dinamismo.

La resolución de tal situación está dividida en dos perspectivas conflictivas: el neo-liberalismo contra el neo-realismo, es decir, entre la cooperación y los intereses nacionales. Los intereses nacionales tienden a tener prioridad sobre la cooperación a pesar de que el último énfasis del gobierno de China sobre las fuerzas de los mercados como factores decisivos descarrilan el marco neo-realista en la subordinación de los mercados a la política exterior. Por ejemplo, en 2013 la RPC revisó su legislación de la reforma de los precios de petróleo para reflejar mejor los precios internacionales de petróleo en la demanda doméstica energética del país. Este cambio nos revela el empujón del gobierno para una fijación de precios basados en los mercados y en una mayor cooperación internacional.  La naturaleza dual de la estrategia nacional de la RCP se centra en la transición hacia un enfoque neo-liberal a la vez que refuerza su enfoque neo-realista tradicional.

Su cambio en la estrategia nacional, causado por su perfil energético, exige una re-examinación de su objetivo – prosperidad económica – y de las amenazas como la dependencia de las importaciones. Su marcada subordinación al suministro extranjero y su vulnerabilidad a las fluctuaciones en los mercados mundiales, nos hacen ver que la independencia del sector energético es un factor decisivo para la continuidad del Estado y la seguridad nacional. Aunque la producción energética de la RPC ha incrementado rápidamente en los últimos treinta años, el dilema de la oferta y la demanda induce al marco tradicionalmente neo-realista del gobierno. Debido a tal provocación, es necesario una voluntad para emprender reformas económicas que dan al mercado un papel decisivo en la distribución de recursos.

Este tema de dependencia como una vulnerabilidad estratégica es crucial al entendimiento de energía como una unidad básica de la economía, y tal como, la creciente preocupación de la RPC al asegurar su suministro como parte integrante de sus intereses vitales de su seguridad nacional. Su gestión de su dependencia como el mayor consumidor mundial de energía influirá igualmente la estrategia nacional de España, como la RPC lucha para cumplir su demanda energética a través de los temas dominantes, la cooperación o la competencia.

 

 

Marianna McMillan

Investigadora Ayudante del Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada



Las ideas contenidas en los textos Rada son de responsabilidad de sus autores, sin que reflejen, necesariamente, el pensamiento del Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada. El Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada no tiene una posición institucional en los asuntos políticos. Este documento se hace público entendiendo que cualquier uso que se haga de él, tanto su autor como el Instituto serán citados debidamente, según la Referencia expresada al comienzo del documento.



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