En espera de la explosión de la burbuja

Economía Internacional

11 Mar En espera de la explosión de la burbuja

  En el decimotercero Plan Quinquenal, la visión de China para el futuro se ha reafirmado, definido mediante el propósito principal de la Presidencia de Xi Jinping: la “revitalización de la nación China”. Para lograrlo, no solo aborda objetivos económicos, sociales y políticos para el país; sino que, como muchos han estado esperando, acepta la responsabilidad ambiental y la incorporación de objetivos ambientales en el cauteloso paso de “crecimiento a toda costa” a economía verde.

 3. Jakub

  Lo más destacado para muchos ambientalistas ha sido el anuncio de un límite máximo de consumo de energía total de 5 billones de toneladas de “carbono equivalente”. Así, por primera vez en un Plan Quinquenal, el uso general de energía, no sólo el del carbón, estará limitado por el gobierno. Mirando el duodécimo Plan Quinquenal desde una perspectiva ecológica, se cumplieron con eficacia los objetivos de uso de carbón y de energía. Concretamente, entre 2011 y 2015, la intensidad energética (consumo de energía por unidad de PIB) disminuyó un 18,2% y la intensidad de uso de carbón un 20%. “La reducción general de consumo total de energía fue resuelto con el uso de 4,3 billones de toneladas de carbono equivalente en 2015; por lo tanto, podemos predecir que el tapón de energía de 5 billones de toneladas no presentará un reto para los chinos”.

   Para hacer frente a la contaminación atmosférica y a sus principales causantes, otra iniciativa propone la creación de infraestructuras para la construcción del sistema ferroviario de alta velocidad. Estas son más eficientes que los automóviles o aviones; por ello, el gobierno se ha comprometido a invertir 800 billones de yuanes (110 billones de euros) para aumentar los servicios de bus rural y tren urbano.

     De igual modo, China está luchando contra el PM 2.5 (agente contaminador del aire de 2,5 micras de tamaño, fuertemente asociado con enfermedades pulmonares), concentrado en las ciudades, visible en los preocupantes resultados en pruebas de calidad del aire. El último Plan Quinquenal aborda este problema comprometiéndose al 80% o más de días con calidad del aire superior en las ciudades y a una reducción de concentración 2,5 PM del 18 por ciento. Sin embargo, estos planes son solo un comienzo de un muy largo camino hacia el medio ambiente limpio. Con el fin de tener resultados positivos tan pronto como sea posible, tanto las áreas rurales como las urbanas necesitan ser arrastradas por la misma cadena. A pesar de todo, este compromiso aún no logra ciudades verdaderamente limpias; puesto que los 80 por ciento está muy lejos del 100 %, pero permítanme decir que es un gran paso adelante.

   Por otro lado, el mayor contribuyente a la contaminación del aire es la combustión del carbón, tanto en el sector de la energía como en el de los automóviles. Vemos los intentos del gobierno chino para incentivar un cambio moderado hacia fósiles no-combustibles. Un cambio que se inició con el duodécimo Plan Quinquenal y el objetivo de aumentar un 11,4% el uso de no fósiles, que fue incluso superado en un 0,6 por ciento a finales de 2015. Comparemos este número a Dinamarca y a la electricidad, donde un 40 por ciento de la red eléctrica se alimenta por fuentes renovables: en China un 73 por ciento de red eléctrica proviene del carbón. Esto es preocupante, por no añadir que China es el mayor consumidor de electricidad en el mundo.

   La Agencia Internacional de la Energía declaró que China está construyendo turbinas de viento a una velocidad de dos por hora, el programa más efectivo del mundo de construcción de turbinas de viento, pero hay un caso claro de exceso de oferta energética por las mismas. Esto es causado por la insuficiente red de líneas y la infraestructura, que necesita canalizar esta energía para fábricas y hogares. Con el próximo posible cambio en la posición del líder mundial en políticas de medio ambiente, China podría considerarse hasta como el “trendsetter”, un papel muy importante, sobre todo cuando sigue siendo el mayor emisor de gases de efecto invernadero.

   Junto con grandes incentivos de financiación disponibles para la construcción de las plantas de carbón, China está en una burbuja de este recurso, lo que significa más plantas de carbón de las que realmente necesita. La burbuja tiene que explotar, y para China esto significa reestructurar el cambio a la economía verde de abajo a arriba y liberar a las inversiones de tecnologías claves, enfocándolas hacia la energía limpia.

 

Jakub Hodek

Investigador ayudante del Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada



Las ideas contenidas en los textos Rada son de responsabilidad de sus autores, sin que reflejen, necesariamente, el pensamiento del Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada. El Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada no tiene una posición institucional en los asuntos políticos. Este documento se hace público entendiendo que cualquier uso que se haga de él, tanto su autor como el Instituto serán citados debidamente, según la Referencia expresada al comienzo del documento.



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