Estados Unidos y la salida del TPP

Seguridad y Defensa
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11 Jun Estados Unidos y la salida del TPP

En primer lugar, hay que aclarar que el TPP (Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica en castellano) es un acuerdo que fue firmado por 12 países de la región del Pacífico el 4 de febrero de 2016 en Auckland, Nueva Zelanda. Ahora se está a la espera de que los Congresos de cada uno de estos países ratifiquen el acuerdo.

Este tratado busca reducir las barreras comerciales, establecer un marco común de propiedad intelectual, reforzar los estándares de derecho del trabajo y derecho ambiental, y establecer un mecanismo de arbitraje de diferencias inversor-estado entre los países firmantes. En resumen, es un tratado de libre comercio multilateral.[1]

El TPP fue fuertemente promovido por Estados Unidos, y más en concreto por la administración de Barack Obama, que desde que llegó al poder focalizó gran parte de sus esfuerzos en materia de comercio exterior en la creación de este acuerdo. Muchos se preguntarán el porqué de su enérgico interés, pues bien, lo que Obama perseguía con la creación de este Tratado era frenar el avance y la expansión de China en la zona del Pacífico, y así poder dejar a su vez las puertas abiertas para entablar relaciones con nuevos mercados emergentes (BRIC´S) con los que poder intercambiar diversos bienes. [1]

El ex presidente, dio una gran importancia al acuerdo, ya que tenía el convencimiento de que un buen posicionamiento norteamericano aumentaría su presencia en una de las regiones más dinámicas económicamente del planeta, y prevendría a su vez que ese vacío pudiera ser ocupado por la nueva potencia económica mundial (China), país que no entraba en el acuerdo del TPP[2]. Barack Obama consideraba que la creación de este tratado permitiría a su país estar presente en la promulgación de las normas de circulación del siglo XXI, lo cual es de vital importancia en una región como la del Pacífico debido a su potencial económico y demográfico. Una buena presencia estratégica de Estados Unidos en esa región permitiría hacer llegar productos americanos a un mercado con millones de potenciales consumidores, así como la importación de diversos productos de estas regiones con unas tarifas mucho más laxas, o en algunos casos incluso inexistentes.[3]

Obama defendía que este acuerdo multilateral ayudaría a las empresas norteamericanas a vender más productos y servicios a nivel mundial,[4] tesis totalmente contrapuesta a la del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien argumenta justamente lo contrario.

La administración del partido demócrata consideraba la ratificación del tratado como algo vital para su país, hecho que supondría una de las mayores victorias para la política de Obama durante sus dos mandatos. El Tratado habría de ratificarse durante el año 2016 por lo que el congreso de Estados Unidos tomó la decisión de esperar a ver que sucedía en las elecciones de noviembre de ese mismo año, y así evitar un posible ridículo a nivel mundial. Esto puede considerarse como una decisión muy acertada por parte del Congreso, ya que una ratificación del Tratado durante el año 2016, podría verse revertida unos meses más tarde, en el caso de que llegase a la “Casa Blanca” D. Trump como así sucedió finalmente. El que fuera candidato a presidente de Estados Unidos por parte del partido republicano, pronto dejó claras sus intenciones en este asunto, lo que previno al Congreso de tomar una decisión apresurada. Esto se debió a su vez a que las dos cámaras del Congreso (“Senado y Cámara de Representantes) habrían de ver su composición modificada tras las elecciones de noviembre de 2016, por lo que prefirieron optar por una decisión coherente, y esperar a que estas hablasen por ellas misma, y ver que orientación tomaba el Congreso tras el pronunciamiento de la población. [5]

Una vez que llegó al poder el bando republicano, encabezado en la presidencia por el magnate D. Trump, y con mayoría en las dos cámaras del Congreso, estaba claro que como ya había anunciado previamente, la ratificación del acuerdo no ocurriría.

La agenda del recién elegido como presidente de Estados Unidos se basa en el simple hecho de como él mismo ha denominado, “putting America first” y “make America great again”. Para ello este hombre de negocios considera como vital crear bienestar y empleos para los trabajadores americanos. Estos son dos de los principales motivos por los que el electorado más humilde y de clase obrera, y que en teoría se posicionaba tradicionalmente más cerca del partido demócrata que del triunfante bando republicano, se terminara decidiendo por él, en detrimento de la líder demócrata Clinton. La otra candidata a la “Casa Blanca” también marcó pronto las distancias con el TPP, por la necesidad de contar con el apoyo electoral de los sindicatos, que son un tanto reacios a este tipo de acuerdos de libre comercio. pero no se ha posicionado tan radicalmente en contra como el que fuera su adversario en la carrera electoral. [6]

Por ello D. Trump ha cumplido nada más llegar al poder con alguna de sus promesas electorales en materia comercial y laboral. Una de ellas y podría decirse, la principal, era el abandono del acuerdo del TPP, al considerar que este no beneficiaría a los intereses de los trabajadores americanos, así como de las empresas de su país. El nuevo líder de Estados Unidos consideraba que el acuerdo suponía la creación de una puerta abierta para la exportación de puestos de trabajos americanos hacia países miembros del acuerdo con una mano de obra más barata, para luego poder traer de vuelta esos productos que antes se producían en Estados Unidos sin apenas costes añadidos debido a las exenciones taxativas que el TPP creaba.[7] Por ello, al tener el convencimiento de que el acuerdo desencadenaría en una gran deslocalización D. Trump anunció que además de poner fin a la estrategia que tanto esfuerzo y trabajo había supuesto para la administración de su predecesor, iría acompañada de la creación de un impuesto de aduanas muy grande para aquellas compañías que trasladasen sus centros de producción fuera de Estados Unidos. Para motivar el mantenimiento de las grandes compañías en su territorio D. Trump propuso recortar considerablemente las regulaciones sobre estas grandes compañías, con medidas como la de reducir la tasa de impuestos corporativos desde el actual 35 % hasta un significativo 15 % o 20 %. En resumen, el presidente se reiteró en su intención de subir los impuestos sobre los productos importados.[8]

Mediante la decisión de abandonar el TPP, dejaba clara la intención de centrarse en su país, y dejar en un segundo o incluso tercer plano, los asuntos del panorama internacional.

  1. Trump argumenta que abandonó el TPP para traer de vuelta los puestos de trabajo que bajo su punto de vista pertenecían a los americanos y para evitar una deslocalización aún mayor. En respuesta a las críticas de sus opositores sobre la pérdida de oportunidades de negocio que esto traería consigo para Estados Unidos, la nueva administración republicana anunció que negociaría acuerdos bilaterales más justos con los otros 11 miembros que formaban el TPP, acuerdos, que en muchos de los casos ya existían.

Con el abandono de Estados Unidos se hace prácticamente imposible el mantenimiento del acuerdo, principalmente porque se estableció una cláusula mediante la cual se consideraba como un requerimiento necesario que al menos 6 de los 12 países ratificasen el tratado, y que estos a su vez representasen el 85 % del PIB de los 12 países, condición que no se puede cumplir si Estados Unidos no lo ratifica. [9]

Otro punto a tener en cuenta es que, si el mayor promotor del acuerdo no lo ratifica, no tiene mucho sentido su mantenimiento, ya que le faltaría al acuerdo su mayor valedor. La ausencia americana deja vía libre en la región para China que ya ha comenzado a trabajar en una alternativa para crear una asociación similar a la del TPP. A su vez podría verse la decisión de abandonar el TPP como una posible consecuencia de lo que probablemente pueda ocurrir en un futuro no muy lejano con el NAFTA, debido a las fuertes tensiones existentes entre y Estados Unidos y sus dos vecinos. Tensiones que en el caso de México parecen ya irreconciliables.[10]

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Iñigo Bronte

Investigador Ayudante del Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada

 

[1] Sección Internacional EL MUNDO. (2016). ¿Qué es el TPP o Acuerdo de Asociación Transpacífica del que Donald Trump se quiere retirar? EL MUNDO, 1.

[2]Redacción BBC Mundo. (2017). Donald Trump retira a Estados Unidos del TPP, Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica. BBC, 1

[3] . (2016). Para Barack Obama, el TPP reforzará el liderazgo de EEUU, y promoverá empleos en el país. 06/03/2017, de infobae América Sitio web: http://www.infobae.com/2016/02/03/1787651-para-barack-obama-el-tpp-reforzara-el-liderazgo-eeuu-y-promovera-empleos-el-pais/

[4] Fernanda Villalobos Díaz. (2015). TPP: Los pros y contras que argumentan sus países firmantes y las organizaciones opositoras. emol. Economía, 1.

[5]Redacción BBC Mundo. (2017). Donald Trump retira a Estados Unidos del TPP, Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica. BBC, 1.

[6] Gabriela Gándara. (2015). LA APROBACIÓN DEL TPP EN LOS PAÍSES PARTICIPANTES Entrevista con Lourdes Aranda. Comercio Exterior Bancomext, 2.

[7]Sección Internacional EL MUNDO. (2016). ¿Qué es el TPP o Acuerdo de Asociación Transpacífica del que Donald Trump se quiere retirar? EL MUNDO, 1.

[8]Sección Internacional EL MUNDO. (2016). ¿Qué es el TPP o Acuerdo de Asociación Transpacífica del que Donald Trump se quiere retirar? EL MUNDO, 1.

[9] Gabriela Gándara. (2015). LA APROBACIÓN DEL TPP EN LOS PAÍSES PARTICIPANTES Entrevista con Lourdes Aranda. Comercio Exterior Bancomext, 2.

[10] Jennifer Amur. (2017). 4 things to watch now that the U.S. has withdrawn from TPP trade deal. The Washington Post, 1.

 

 



Las ideas contenidas en los textos Rada son de responsabilidad de sus autores, sin que reflejen, necesariamente, el pensamiento del Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada. El Instituto de Estudios Asiáticos Martín de Rada no tiene una posición institucional en los asuntos políticos. Este documento se hace público entendiendo que cualquier uso que se haga de él, tanto su autor como el Instituto serán citados debidamente, según la Referencia expresada al comienzo del documento.



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